
Estoy todo el tiempo observandote,
no dejo de mirarte ni un segundo.
Me acerco tanto
que casi puedo rozarte las pestañas,
pero vos reaccionas mal,
te violentas y me ahuyentas.
Crees que soy molesta y peligrosa,
que busco hacerte daño de algún modo,
pero yo soy tan insignificante
que no tenes porque tenerme tanto miedo.
Yo estaba en agua estancada
hasta que te conocí.


